Retos de los bibliotecarios en la era digital

He tardado 7 meses en retomar el blog, y no es que no quisiera, es que reinventarse lleva su tiempo. He necesitado tiempo para escuchar, leer, equivocarme, y re-colocar todo lo que creía saber sobre el contenido digital en bibliotecas.También voluntad para perseverar en ese proceso de cambiar la forma de hacer las cosas. Nadie dice que sea fácil.

Los retos a los que se enfrentan los bibliotecarios en este nuevo ecosistema quedan reflejados en la ponencia que hice en el marco de las XIV Jornadas Españolas de Documentación que se celebraron del 28 al 30 de Mayo en Gijón.

En la la ponencia “5 maneras de mejorar la experiencia de los lectores a través de la tecnología” recogimos las diferentes maneras de mejorar la experiencia del usuario de la biblioteca gracias a la tecnología y el uso sencillo de los servicios para bibliotecas.

Aunque la presentación está grabada y se puede ver y escuchar en el canal de Fesabid en youtube, creo que puede ser interesante transcribir la ponencia. Y aunque creo que mejorar la experiencia de los lectores es un gran reto para las bibliotecas y los bibliotecarios, ahora mismo el mas importante es que los bibliotecarios se formen para conocer bien el ecosistema digital y las diferencias entre todos los servicios que ofrecen las empresas para poder elegir con garantías.

5 maneras de mejorar la experiencia de los lectores a través de la tecnología:

1. Piratería vs compra inteligente

Está claro que las bibliotecas deben tener un catálogo atractivo para sus usuarios y que la gestión de la compra, recepción, y como mínimo descripción de los libros físicos, debería estar gestionada por su software de gestión de bibliotecas,… pues para el contenido digital debería existir también al menos esa posibilidad. Odiloplace es la tienda de contenido digital con derecho a préstamo para bibliotecas, que entrega automáticamente, sin intervenciones ni cargas manuales, las obras digitales a la plataforma de gestión bibliotecaria. Eso no significa que no se pueda subir/catalogar contenido propio, garantizando los mismos estándares de seguridad que el contenido con derechos comerciales, sino que además debe garantizar la importación de compras de contenido digital que se haga por otras vías.

OdiloTT permite esa gestión integral de lo físico y lo digital. La interconexión de Odiloplace con la plataforma de préstamo permite un análisis inteligente de los datos de préstamos y lecturas, para realizar compras en función de las necesidades reales, y da una herramienta muy poderosa a las editoriales para conocer el funcionamiento de sus ediciones en el ámbito bibliotecario.

The big five

Son los cinco grandes mamíferos africanos, pero también los cinco grandes grupos editoriales (Big five): Penguin Random House, Hachette, Harper Collins, Macmillan y Simon&Schuster. En conjunto, estas empresas controlan cerca de dos tercios del mercado de la edición de libros en USA y casi del mundo entero, ya que tienen filiales en la mayoría de los países. Si bien se las agrupa, tienen políticas y perspectivas distintas sobre la venta de libros a bibliotecas, y las condiciones siguen cambiando ya que unos editores ofrecen los libros electrónicos a la vez que los impresos pero con precio mas alto, otros con límite de préstamos, otros máximo de 2 años, otros con licencias perpetuas, otros con límite de títulos…

En Odiloplace están ya 4 de los 5, a falta de Penguin Random House que aprobó la auditoría de seguridad de la plataforma de Odilo el pasado mes de mayo.

La industria editorial se enfrenta al reto de repensar sus propias expectativas acerca de los entornos de bibliotecas digitales y las editoriales van poco a poco disminuyendo sus reticencias a ofrecer su contenido para que lo gestionen las bibliotecas y están desbloqueando los modelos de negocio para las mismas.

Odiloplace

Cada editorial ha ido desarrollando su modelo de negocio y hasta ahora quizás no era posible tener un proveedor que se adaptara a todos ellos, pero la tecnología ya lo permite ¿por qué elegir un solo modelo?.

El editor establece libremente sus condiciones de comercialización de contenido: venta de contenido a perpetuidad, con caducidad temporal o por número de préstamos, e incluso el pago por uso,  pudiendo coexistir tantos modelos como la editoriales ofrezcan. Pero son las bibliotecas las que una vez tienen ese contenido en la plataforma, que se entrega en MARC21, las que deben establecer la descripción definitiva de los recursos, sus materias, las política de préstamo, e incluso la forma de mostrarle los contenidos a sus usuarios en el OPAC.

En la plataforma se puede comprar libro a libro, pero también se facilita la compra por colecciones. Y también, por qué no, la posibilidad de realizar compras consorciadas.

No hay que olvidar en una tienda de estas características el audio y vídeo, permitiendo la compra de este tipo de contenido para el préstamo seguro.

Editoriales 

Odiloplace tiene en su tienda de contenido digital más de 150.000 recursos comerciales con derecho a préstamo en distintos idiomas y modelos. Ahora mismo existe un catálogo en España y otro en EEUU pero antes del verano se convertirá en un catálogo global con acceso desde los 4 continentes, para compra de todo el contenido con derecho de distribución desde el país desde el que se acceda.

Está Elsevier, Dykinson, Síntesis… editoriales que ya tienen sus propias plataformas, o se distribuyen por distintos canales, pero también Graó, Trotta,… editoriales que no han distribuido contenido digital a Bibliotecas y quieren hacerlo ahora con seguridad.

Es importante que aunque una editorial o grupo editorial no esté de momento en Odiloplace, se permita integrar su contenido en el catálogo como es el caso del  Ayuntamiento de Valladolid que tiene en su catálogo digital bestsellers del grupo Planeta.

2. Tecnología vs sencillez experiencia usuario

Multidispositivo

La plataforma no sólo debe adaptarse a la resolución de los dispositivos, debe ser responsive desde el punto de vista web, y disponer de una aplicación web específica para dispositivos móviles.

Multidispositivo

Las Bibliotecas han tenido que superar las mismas barreras y retos a los que se han enfrentado los negocios tradicionales que han dado el salto al mundo digital adaptando sus servicios a una realidad tecnológica diferente. Además las plataformas digitales deben contar con una tecnología que garantice la seguridad y control de los objetos digitales que van a ser prestados, y la aplicación de los límites legales derivados de los derechos de propiedad de esos objetos.

¿Qué deben hacer los proveedores de tecnología? Simplificar lo complicado! Proporcionar a la biblioteca servicios virtuales compatibles con todos los dispositivos y formatos. En definitiva, permitir el acceso a una colección digital “intangible” de la forma más intuitiva posible. 

El término usabilidad gira en torno al usuario, por lo que la experiencia de usuario es clave en cualquier proyecto digital y el leitmotiv por el que hacer las cosas más fáciles.

Aplicaciones móviles

El acceso a la plataforma por parte de los usuarios finales se debe llevar a cabo desde sus propios dispositivos (ordenadores, eReaders, Tablets, Smartphones, etc.), ya sea mediante el uso de un navegador web o de aplicaciones móviles, que deben realizar todas las acciones como acceder al catálogo, prestar, reservar, y leer online y offline sin necesidad de utilizar otras aplicaciones móviles de lectura.

Las apps ofrecen a los usuarios de la biblioteca un sistema de búsqueda en el catalogo sin fisuras y el acceso a los recursos.

Con el fin facilitar la experiencia de usuario y la lectura de los recursos de la biblioteca, se han desarrollado aplicaciones móviles para los sistemas iOS, Android y Windows. apps

Estas aplicaciones no solo permiten la lectura offline segura (cuentan con el sistema de protección de derechos de autor para lectura offline de Adobe DRM) sino que permiten una única cuenta de acceso.

Con el fin de simplificar las demandas administrativas sobre los usuarios finales y así garantizar un óptimo uso del catálogo, las aplicaciones deberán incorporar un sistema que permita omitir la necesidad de tener que dar de alta una nueva cuenta con Adobe y autenticarse en la aplicación con un usuario y contraseña distinto al de la biblioteca virtual.

3. Diversidad de fuentes vs único punto de acceso

Web de la biblioteca

Lo que si es cierto es que en un contexto de revolución digital, pero también de escasez de recursos, hay que reajustar y flexibilizar prioridades en presupuestos, en espacios y servicios. También hay que aprovechar las posibilidades de integración e interoperabilidad que ofrecen las tecnologías para potenciar el desarrollo de contenidos y servicios, e intentar agrupar estos servicios dándoles a los usuarios un único punto de acceso.

API una declaración de intenciones

Una política de estándares abiertos favorece un gobierno más abierto. En este nuevo escenario disponer de una interfaz de programación de aplicaciones -API- para el intercambio de información y reutilización de la misma entre sistemas, es toda una declaración de intenciones.

La plataforma de préstamo de contenido digital debe disponer de una API que garantice la capacidad de interconexión del sistema con otros sistemas informáticos de la biblioteca. Todas las funciones que se pueden realizar están documentadas en un manual de uso.

Existen otras alternativas que permiten realizar integraciones con menor coste gracias a las funciones de exportación/importación de los sistemas en formato de intercambio. La función de los proveedores es ayudar a las Bibliotecas para que la integración entre sistemas mejore los servicios que se ofrezcan a los usuarios con una experiencia lo más amigable posible.

4. Individualismo vs lector social

Clubes de lectura

Club de lectura

Un atributo recurrente de la lectura es el de su carácter individual y solitario. Además, últimamente hay muchos artículos sobre como el cambio en la forma de leer está afectando a nuestra capacidad de concentración y de leer en profundidad.  En cambio, investigaciones de la FGSR sobre la lectura en soporte digital y comprensión lectora han detectado que el índice de comprensión, la profundidad o intensidad de la lectura es mayor en los lectores en grupo que en los que hicieron una lectura individual.

En estos casos me gusta mencionar a Antonio Rodriguez de las Heras, que siempre minimiza estas posturas catastrofistas sobre la pérdida de la memoria y capacidad de concentración, porque expone que el cambio traerá nuevas formas de creación que nos abrirán campos insospechados en la escritura y lectura digital. Ideas y conceptos como piezas de lego que se recombinan.

Pues bien, mientras que las empresas editoriales se resisten a este entorno de los lectores digitales, las bibliotecas han tomado la avanzadilla. Una definición del proyecto Nubeteca, del que Odilo es socio tecnológico, es “una respuesta para unos lectores que priorizan los contenidos sobre los soportes y buscan afinidades y conversaciones tanto físicas como en la red con las que que compartir vivencias y experiencias, a los que el medio digital les va a ofrecer todas esas prestaciones posibles para una experiencia de lectura confortable, comprensiva y crítica.”

Pues bien, Odilo bookclub es una herramienta específica para gestionar esta actividad de fomento de la lectura en el entorno digital, fruto de colaboración entre empresa, grupo de investigación (Electra-Fundación Germán Sanchez Ruiperez) y biblioteca (Red de Bibliotecas de la Diputación de Badajoz).

Según palabras de Carmen Posadas: “Nubeteca es la iniciativamás grande que he vivido nunca porque representa el futuro”

5. Globalización vs contenido local

Autopublicación y contenido propio

En el nuevo espacio virtual, donde las cosas son ubicuas y deslocalizadas, los usuarios tienen añoranza por las cosas cercanas (Antonio Rodríguez de las Heras). En un mundo globalizado es necesario que las bibliotecas ofrezcan una oferta singularizada que permita a sus lectores conseguir una información que no encuentran en otros sitios.

Jamie La Rue ya propuso en 2013 que las bibliotecas debían considerar su potencial como futuros editores de contenido en el ámbito local.

Ahora ya hay libros electrónicos de auto publicación de más calidad y tienen que estar en las bibliotecas con el mismo nivel de protección que el resto de contenido digital. En la línea de colaboración entre instituciones, en la Red de Bibliotecas de la Diputación de Badajoz se ha firmado un acuerdo con Bubok (empresa de autopublicación) para integrarse en el proyecto Nubeteca y fomentar la creatividad de los socios de bibliotecas públicas.

La biblioteca también debe poder crear contenido propio (o de creación colectiva) y compartirlo con los usuarios, sin coste para la biblioteca, y con los mismos estándares de seguridad que el resto de contenido comercial.

Otros contenidos digitales

El contenido audiovisual será el próximo gran desarrollo en bibliotecas. Cada vez es menos viable considerar la publicación de libros al margen de otros contenidos (como la música, el vídeo, los videojuegos, las apps) y hay que tener en cuenta sus modelos de negocio.

Transmedia

De esta foto me quedo con lo bien que nos lo pasamos Belén Benito y yo haciéndola. Si, es #makeyourself

Es importante considerar la futura edición de libros dentro de un contexto más amplio, las nuevas narrativas transmedia, donde la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación, y donde el usuario asume un rol activo.

Esos usuarios irán evolucionando y habrá que estar al tanto de su forma de relacionarse con la tecnología. Continuamente se lanzan estudios de marketing con los hábitos de los consumidores y las Bibliotecas deben estar atentas. Frente a los vaticinios de que los lectores van a estar cada vez mas hiperconectados, el último estudio realizado habla de la generación Z, que viene pisando los talones a los millennials, y que aunque dicen que se sienten felices comprando online (un 68%) casi el mismo porcentaje señaló que prefirió realizar sus compras a través de tiendas físicas. Extrapolemos: los lectores usarán los servicios digitales pero también querrán acercarse a la Biblioteca, de ahí que las bibliotecas tendrán que buscar el equilibrio entre la tecnología y la experiencia de usuario, que no debe ser solo digital, sino también física.

Las bibliotecas y bibliotecarios deben asimilar las nuevas tecnologías sin perder el lado humano.

3 pensamientos en “Retos de los bibliotecarios en la era digital

  1. Que bueno, Anuca. un placer reconectar con un entorno que me fue tan cercano en su momento y ver que crece y evoluciona…enhorabuena por tu valentía y ahber sabido apostar por una visión más innovadora….y que vian los libros, los tradicionales y sus muchas variantes y los que trabajais para sigamos teniéndolos a mano!!!

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